| 3.5.3. Ojén e Istán |
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Con la representación viviente de Jesús entrando en Jerusalén
la mañana del Domingo de Ramos, comienzan las jornadas penitenciales en
esta localidad interior. Se sabe que hacia 1931-32, existieron unos intentos por
erigir al cuerpo institucional de una hermadadnd de Semana Santa, aunque estas
tentativas se vieron truncadas con la irrupción de la Contienda de 1936.
Ya en 1959, se proyectó la idea de crear una Corporación que
tuviera como Titular a la Virgen de los Dolores, aunque no fraguó; y no
sería hasta 1971 cuando se establece -no de modo oficial- la única
institución denominada "Cofradía de Jesús y María".
Tras esta anotación histórica, retomemos el hilo de la
secuencia procesional. Esta continúa con la salida vespertina el Jueves
Santo de las imágenes de Jesús Nazareno (anónima, hacia
1940) y la Virgen de los Dolores (anónima, siglo XVIII, restaurada por
Palma de Burgos en 1940). Destaca el "encuentro" de los dos Titulares
en la Plaza.
El Viernes Santo por la tarde salen las imágenes del Cristo
Crucificado (Olot) y la Virgen de los Dolores; más tarde volverá a
salir la Dolorosa acompañando al Santo Entierro (obra igualmente de
serie).
En la mañana del Domingo de Resurrección se procesiona al
Resucitado (adqurida en la Casa Rodríguez, 1987) junto con la Virgen
anterior, pero en esta ocasión vestida de blanco.
De todos los momentos, hay que resaltar el de la jornada primera del domingo
de palmas ya que un hombre interpreta el papel de Mesías a lomos de un
rucio y seguido de niños vestidos a la usanza hebrea. Seguidamente entra "Jesús"
en el templo y bendice los ramos.
A partir del siglo XVI empieza el movimiento piadoso del Vía Crucis,
sin olvidar la presencia de "disciplinantes", cuyos azotes hacían
conmover a los espectadores. En las centurias barrocas, adquirieron imágenes
de gran valor plástico: Veracruz, Nazareno, etc.
Todas ellas fueron pasto de las llamas en 1936 por lo que hubo que
reemplazarlas por otras, la mayoría de las cuales fueron de escayola o
pasta de madera policromadas. Del ajuar escultórico sólo destaca
la imagen de la Dolorosa, adquirida a fines de los sesenta aunque se desconoce
su autoría. Completa el marco imaginero procesional las efigies de
Nuestro Padre Jesús Nazareno, Nuestra Señora del Rescate, el Santo
Sepulcro y Cristo Resucitado que vino a suplir la imagen del Niño que se
perdió en los sucesos bélicos.
Concluidos los Oficios del Jueves Santo, tienen lugar la procesión de
Jesús Cautivo (versus Nazareno) y María Santísima de la
Esperanza (Rescate) por las angostas y empinadas calles del pueblo. Ya el
Viernes Santo sale a las doce de la mañana Jesús Nazareno y la
Virgen de los Dolores camino del Calvario. A lo largo del recorrido se suele
cantar "La Pasión" y las "Siete Palabras". Al
anochecer sale la procesión del Silencio integrada por el Santo Sudario,
el Sepulcro y la Virgen de la Soledad en un cortejo impresionante por el
recogimiento de todo el pueblo. Y no será hasta el Domingo de Ramos
cuando este silencio se rompa con repiques de campanas a la salida del
Resucitado, si bien al comenzar la Vigilia Pascual resuenan salvas de pólvora
en el momento del Gloria.
En el apartado gastronómico hay que destacar el postre denominado "zayo",
tortas de aceite y azúcar, adornadas con almendras y presentadas sobre
una hoja de maíz. Un apartado especial lo constituye el Paso. Ya en el
siglo XVII tenemos referencias documentales pero desconocemos la estructura de
interpretación. Ya en el siglo XIX anotamos que el lugar empleado era la
plaza y se desarrollaba como una tragedia griega: un coro que cantaba el guión
y unos personajes con máscaras que gesticulaban. Estas piezas estaban
confeccionadas en cartón-piedra y la música variaba según
el día. Y ha llegado hasta nuestros días gracias a que los papeles
(masculinos) se transmitían de generación en generación,
por lo que arraigó en el pueblo interpretándose hasta la década
de los cincuenta. Fue a partir de 1980 cuando se recuperó gracias al
empuje de los jóvenes capitaneados por Inés Ayllón,
adaptando los diálogos y los gestos dado que apenas se conservan una
decena de caretas, y por otro lado resultaba más fácil memorizar
diálogos que armonizar los ancestrales movimientos con una música
determinada. Los actores se mueven en un amplio espacio decorado con plantas y
escenarios de la época. Se inicia el Jueves Santo con el paso de Abraham
y termina con el Prendimiento; el Viernes es el proceso, azote y Vía
Dolorosa hasta la Crucifixión y muerte, y el Sábado tiene lugar la
Resurrección con usalida de Cristo desde el sepulcro.
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